En Reino Unido todo es cuestión de acentos


Los acentos son difíciles. Principalmente porque a veces son tan fuertes que crean muchos malentendidos, como mi primer intento de entender el acento escocés. Digamos que no me fue tan bien.

Los acentos se perciben de diferente manera dependiendo de quién los está escuchando, y me parece que algunos son más difíciles de entender que otros. Para mí, algunos suenan encantadores, otros graciosos, y otros pueden ser un poco dolorosos de escuchar. Al pasar tiempo en el extranjero y aprender nuevos idiomas he adquirido una habilidad útil, detectar de dónde es alguien sólo por escuchar su acento.

Lo hermoso de los acentos es que son únicos, y que, para ser justos, también puede ser algo negativo cuando se trata de intentar entender a alguien con un acento menos común. Después de servir innumerables bebidas incorrectas en el bar donde trabajo, soportar muchas horas al teléfono con grandes compañías, y adquirir los boletos de tren equivocados para viajar al extranjero; he llegado a la conclusión de que no importa cuán bien entienda el inglés, siempre voy a tener estos problemas.

Aunque los diferentes acentos pueden hacer que el inglés sea más complicado de entender a veces, ofrecen a cada individuo un sonido distintivo. Fue sólo al aprender inglés que me di cuenta de la infinidad de formas en las que una simple palabra como ‘water’ se puede pronunciar.

Mientras el mundo se vuelve más accesible para todos, y el inglés es hablado en muchas más partes, podrías dar un paseo por una concurrida calle de Londres y comenzar una conversación con gente de todo el mundo sólo al preguntar “Where is your accent from?”.

Image by: Andrew Beeston